Por Carlos Velloso Colombres

La corta pero riquísima vida de Jaco Pastorius pide a gritos ser contada. A veces me pregunto asombrado cómo y por qué hasta el momento pasó desapercibida para escritores, guionistas, productores y afines. Aparentemente nadie se ha percatado aún de las potencialidades dramatúrgicas del paso por la tierra del “MEJOR BAJISTA DEL MUNDO” como se presentaba JACO sin pudor alguno.

No se habían dado aún los avances en sonido por la incorporación de nuevas tecnologías: micrófonos y circuitos “activos” basados en chips que mejoran sustancialmente la calidad y las posibilidades de obtener variedades sonoras adecuadas a los requerimientos de los diversos géneros y al gusto del ejecutante, el productor artístico, el compositor y demás participantes del trabajo en la producción musical incluidos los técnicos tal cómo el ingeniero de grabación y cualquier persona que deba tomar decisiones en shows y en registros antes llamados discográficos. En ese tiempo los soportes se limitaban a los discos de vinilo y las cintas magnéticas *1)

Estos nuevos avances amplían en gran medida las posibilidades de alterar, modificar y mejorar la calidad del audio y hace que los instrumentos actuales sean mucho más cómodos para su ejecución, no todxs estamos conscientes, más si nunca hemos tocado Música, del hecho de que lo que oye el intérprete influye en gran medida en la sensación de comodidad del mismo y esta comodidad puede afectar radicalmente el nivel del resultado auditivo.

En el ambiente Jazzero es muy frecuente relacionarse con músicos de habla inglesa, ellos suelen utilizar el término “confortable” al que se le da mucha importancia porque es un factor de peso sobre todo en lo que se refiere a la expresividad en la improvisación, fundamental y característico en el Jazz y sus derivados. Muchos de estos logros, incluida la concepción y fabricación de algunos “pedales de efectos” que modifican sustancialmente el sonido de los instrumentos se basaron en la exploración de nuevos recursos tímbricos comenzada por Jaco. Los primeros pedales analógicos aparecieron en el mercado antes de dicha exploración y se habían pensado más que nada para aplicarlos a la guitarra eléctrica tales como los distorsionadores (un ejemplo conocido son los resultados obtenidos por Jimmy Hendrix, que es a la guitarra eléctrica lo que Jaco al bajo) y en menor medida a la voz que más que nada adoptó el “eco o reverberancia”, estos aparatos que en nuestros tiempos están tan avanzados en cuanto a calidad y cuya variedad actualmente es tan amplia, no fueron inventos de Jaco, pero fue él uno de los precursores en el uso de los mismos en el bajo eléctrico debido al nuevo rol que en gran medida por la audacia de sus propuestas comenzó a ocupar un instrumento hasta el momento limitado a su función de acompañamiento. Como consecuencia de estas mejoras han sido desarrolladas nuevas técnicas en los últimos tiempos. Pero como dijimos la tecnología no es la única ni la principal causa del protagonismo actual del bajo, en algunos géneros más que en otros, más importante fue el legado de Jaco que con su actitud innovadora, ingenio y audacia se dedicó a expandir con sus investigaciones cuasi científicas las posibilidades y aplicaciones del instrumento.

El trabajo de Jaco fue y siguen siendo una fuente de inspiración para todos los bajistas que le sucedieron. Esta búsqueda que comenzó con los aportes de nuestro Santito como lo llamamos los bajistas que reconocemos su influencia, que se manifiesta también, tal vez en forma velada, en el estilo de músicos que no lo escucharon, es más, no conocen su nombre, en algunos casos por cuestiones de edad, en otros por cuestiones de géneros musicales. A pesar de esto, y en ocasiones sin siquiera percatarse de ello, muchos de los recursos expresivos y técnicos a los que recurren habitualmente un gran número de bajistas han sido derivaciones de los “descubrimientos” de Jaco. Dichos descubrimientos cambiaron de raíz el enfoque de los bajistas en cuanto a la forma de estudiar el instrumento y abrieron un camino revolucionario que llevó a estimular o a incidir en la consolidación de muchos estilos particulares y diversos que no son meras imitaciones de los logros de Jaco. De hecho la gran  importancia de este camino que inició “el mejor bajista del mundo “fue su idea de utilizar el instrumento para otras funciones que van más allá  del acompañamiento o base que es el principal uso del bajo eléctrico, creado para cumplir la función del contrabajo, pero con mucha más “presencia” o volumen, dado que muchas formaciones como las bigbands que incluyen instrumentos de viento, piano, batería u otras variantes suenan con una “fuerza” que excede ampliamente a la presencia del contrabajo que resulta por momentos prácticamente inaudible. Otro motivo que llevó a la creación del instrumento fue la dificultad para transportar el contrabajo por su tamaño y peso.

Algunos datos sobre el nuevo instrumento
El bajo eléctrico es una creación relativamente nueva, más aún en los tiempos de Jaco, es natural por lo tanto que fuese objeto de estudio e investigación con el objetivo de desarrollar una técnica adecuada para este nuevo invento. Entre los primeros lutieres (constructores de instrumentos musicales) el más conocido en sacar al mercado un bajo eléctrico fue Gibson pero el primer modelo verdaderamente exitoso en cuanto a ventas y aceptación por parte de los músicos fue el modelo “precition” que Leo Fender lanzó en 1951 (casualmente el año de nacimiento de Jaco), el modelo siguiente: el Fender Jazz Bass que incorporaba mejoras importantes tuvo una grata acogida por parte de los músicos profesionales y se convirtió en un clásico que sigue siendo el standard y referente del cual se derivan muchas marcas y modelos,  es por esto que se afirma que Fender fue su creador aunque como mencionamos se comenzó a experimentar unos pocos años antes, el Jazz Bass fue el instrumento que adoptó Pastorius. Los bajistas (antes contrabajistas o ejecutantes de otros  instrumentos de cuerdas que se sintieron atraídos por la novedad) comenzaron a ejecutarlo tomando como referencia a la guitarra y otros instrumentos de cuerdas como el violoncelo hasta lograr técnicas propias y diversas para este “extraño artefacto nuevo” que comenzó a ser incorporado a todo tipo de bandas y géneros de Música popular. En un principio se lo utilizó solo como base o acompañamiento hasta que se manifestó en nuestro universo el “avatar” que lo cambió todo, el gran JACO PASTORIUS que sigue siendo la deidad de la cual somos fieles devotos la mayor parte de los bajistas del mundo “civilizado”.

El advenimiento de Jaco trajo a nuestro “microcosmos musical” un nuevo concepto sobre las funciones que puede cumplir el bajo, Jaco sigue siendo considerado “el mejor bajista del mundo”, título con el que se auto coronó y con el que solía presentarse en sus momentos de euforia y sentimientos de grandeza. A pesar de que actualmente se han destacado por sus diversos aportes técnicos y expresivos muchos intérpretes que podría decirse que superan al “gran maestre de la logia bajística universal”, cada uno de estos incuestionables nuevos grandes maestros han explorado algún recurso en particular logrando técnicas y destrezas originales y asombrosas, mas todos admiran y ofrecen sus respetuosas reverencias al gran Pastorius que fue quien comenzó a transitar este particular sendero que abrió una ruta hasta entonces inexplorada.

Jaco trabajó en la aplicación del instrumento a la ejecución de melodías y armonías exquisitas, pero lo más novedoso fue la resultante de su búsqueda tímbrica y rítmica que lo llevó a expandir y a explotar sonoridades nunca antes escuchadas que definieron su particular e impactante estilo. La más conocida innovación sonora que aportó fue la adopción del bajo fretless, en español bajo sin trastes, que si bien ya existía, no era considerado más que una rareza, un instrumento “secundario” al que se recurría ocasionalmente para algunas composiciones que lo requerían. Además, Leo Fender, con la intención de facilitar su ejecución y mejorar la afinación le colocó trastes tal como a una guitarra. Jaco, inspirado por su idea de acercarse a la sonoridad del contrabajo lo tomó como instrumento principal. El mismo le arrancó los trastes a su mitológico Fender Jazz Bass con un cuchillo de cocina y el experimento superó las expectativas logrando un sonido realmente impactante. Pero la cosa no terminó ahí, su audacia e inventiva lo llevaron a la utilización de los “armónicos” (notas que suenan más parecidas a un piano que a un bajo) que nadie hasta ese momento había incorporado como parte de sus recursos expresivos. Otro de sus aportes es el uso de las “dead notes” (notas muertas) que, aunque no eran nuevas nadie las había explotado tan a fondo como parte de su discurso musical A.J (antes de Jaco). Su gran inventiva, dedicación y disciplina, su actitud innovadora como elección de vida aportaron a la Música toda y en mayor medida a los géneros que fueron influidos por la “escuela jazzera” (*2) tantas ideas originales que sería demasiado extenso enumerarlas, mencionaremos como ejemplos curiosos algunas ocurrencias que van más allá de lo estrictamente musical. Una brillante idea basada en la tecnología de la época “pre digital” era un artefacto hasta el momento utilizado por los compositores de “Música electroacústica” que cumplía la función de grabar en vivo en una cinta cerrada a la que en cada vuelta le iba añadiendo elementos tales como acordes mezclados con golpes y otros sonidos que al repetirse formaban una base sobre la que improvisaba, todo frente al público (este es un recurso muy frecuente en la actualidad gracias a la tecnología digital). También era novedoso en el ambiente del jazz su sentido del “espectáculo” que no se limitaba a lo estrictamente musical, sobre el escenario parecía un músico de rock por sus movimientos y lograba captar la atención de la audiencia también desde lo visual.       

Fue en el cenit de su fama, cimentada principalmente por su incorporación a la mítica banda “Weather Report” catalogada por los sellos discográficos como uno de los principales referentes del género que en ese tiempo se denominaba Jazz-rock  que Jaco contravino una regla que mantuvo en los años en que era un joven estudioso, ávido lector de filosofía, deportista y amante de los deportes en especial del béisbol que disfrutaba en compañía de su padre: evitar los vicios. En vida, Pastorius reconoció que comenzó con el alcohol y las drogas a los 27 años, terminando después preso del alcoholismo y de su adicción a la cocaína.

Su comportamiento errático, que iba desde delirios místicos hasta cambios anímicos violentos, hizo que terminara vetado por la industria discográfica y alejado de los grandes escenarios, otro de sus problemas fue la medicación psiquiátrica que le impedía tocar  con la precisión y expresividad habitual porque los efectos secundarios eran demasiado invalidantes para el músico, llegando incluso al extremo de producir el “adormecimiento” de sus manos, por este motivo dejaba de utilizarla y como consecuencia reaparecían sus síntomas, hecho este que afectaba su vida en múltiples aspectos personales y profesionales. Así, con dos matrimonios frustrados, cuatro hijos, pasajes por la cárcel y una estadía en el hospital psiquiátrico, “el mejor bajista del mundo” terminó tocando en bares modestos de Nueva York y viviendo en la calle con su instrumento al hombro al que algunas veces se le sumaba una pelota de básquet como única compañía, cuentan personas que lo conocieron que poseía una gran habilidad para ese deporte, y así pasaban sus días en situación de calle jugando en las canchas públicas tan comunes en las ciudades estadounidenses y tocando para sus amigos indigentes incluso hasta llegar al extremo de pedir limosna para cervezas. Como era de esperarse el legendario instrumento le fue sustraído (*3).

“Voy a morir a los 35”, vaticinó Pastorius cuando empezaba a trazar su leyenda, acaso sospechando que la fama estaba colmada de luces y sombras (recomendamos fervientemente la audición del disco de la cantante canadiense Joni Mitchell titulado “Shadows and lights” en el cual nuestro héroe junto a una especie de seleccionado musical logra conmover profundamente al auditor). Pese a todo, nunca el bajo eléctrico, ese instrumento que suele pasar desapercibido para oídos distraídos, había alcanzado tanta expresividad. Algo que The New York Times resumió en su nota sobre la muerte del artista: “Un Monet con sentido del ritmo”.

Era una escena común a las locuras de la bohemia. Fue en Fort Lauderdale, Florida, cuando un hombre de mediana edad intentó entrar a un bar, lo que le fue negado producto de su deplorable aspecto. Como respuesta, el tipo se enfurece y comienza a patear el cristal de la puerta. Acto seguido, salen los guardias a reducirlo, el hombre arranca, pero es alcanzado apenas a unos metros de distancia. Uno de los guardias le propina una paliza que lo deja inconsciente. La víctima es llevada al hospital, donde se le formaliza en estado de coma. Nueve días después, el 21 de septiembre de 1987, es desconectado del respirador artificial. Su asesino, cinturón negro en kárate, pagó el crimen con cuatro meses de prisión.

Fuentes: opiniones y comentarios de Emmanuel Ganora, Herbie Hancock, Pedro Aznar y muchos amigos bajistas de profesión.

*1- Cabe mencionar que debido a la imposibilidad de copiar discos de vinilo y a la baja calidad de los reproductores de casetes las compañías discográficas eran una industria que generaba una muy importante rentabilidad ya que monopolizaba la grabación y distribución de Música

*2- La expresión “escuela jazzera” se refiere a los métodos y contenidos sistematizados por los músicos de Jazz estadounidenses. Aunque tengamos grandes diferencias con “nuestros hermanos del norte” debo confesar que soy de la opinión de que poseen una notable capacidad para ordenar y simplificar la transmisión de conocimientos que resulta muy práctica en casi cualquier disciplina. En el caso de la Música esto se logra dejando de lado o posponiendo el abordaje de información innecesaria en las primeras etapas de estudio. En contraposición con este enfoque la “escuela clásica” se caracteriza por incluir desde el comienzo muchos detalles que si bien son útiles a posteriori son la causa de que el aprendizaje de la Música, en especial en lo que se refiere a la teoría se prolongue demasiado en el tiempo y es este el motivo de la deserción de un porcentaje muy alto de las personas interesadas en el estudio musical. Un dato interesante es el hecho de que la mayoría de los docentes que actualmente nos dedicamos a la formación de músicos que no tienen la intención de lograr la excelencia en la interpretación, objetivo principal de la escuela clásica, trabajamos tomando lo más útil de cada escuela buscando una síntesis de los procedimientos de ambas corrientes que resulta en un programa de estudio personalizado para satisfacer los intereses particulares de cada alumno. Es necesario por lo tanto que los músicos contemporáneos que eligen dedicarse a la enseñanza estén familiarizados con las metodologías de ambas escuelas.      

*3- El famoso bajo Fender Jazz Bass que Jaco utilizó tanto tiempo, le fue sustraído mientras jugaba un partido de baloncesto en las canchas de la calle 54 en Nueva York, ya que acostumbraba a dejarlo apoyado en un banco sin prestarle atención mientras jugaba. Como nota curiosa, este mítico bajo fue rescatado hace algunos años por Robert Trujillo, bajista de la famosa banda Metallica, de las garras de un coleccionista sin escrúpulos. (Wiquipedia)